La Luna - El Mundo newspaper July 2002

Interview by David Saavedra.





múm

ISLANDIA ES DIFERENTE. Julio Verne situó en uno de sus volcanes el inicio de Viaje al centro de la Tierra. Sus paisajes fueron utilizados por la NASA para ensayar el primer alunizaje. Su gobierno no legalizó la cerveza hasta el 89. En total, 276.000 personas viven en la isla y más de la mitad en la capital, Reykjavik.

La islandesa más famosa de todos los tiempos está viva y es una cantante pop. Se llama Björk. En los últimos años, su herencia parece extenderse a bandas de sonido onírico y experimental, casi extraterrestre, que están marcando la vanguardia de la música mundial. Primero fue Sigur Rós y ahora le toca el turno a múm (sí, escrito con minúscula). «No sé a qué se debe —explica Kristin Valtysdóttir, 20 años, componente del grupo—. Quizás haya más gente que se dedique a actividades artísticas y, al estar muy aislados, nos llegan menos influencias de la industria y de las modas».

Finally We Are No One, segundo álbum propiamente dicho de múm, ha conseguido conjuntar las programaciones más naïf con instrumentos tradicionales y las voces aniñadas de Kristin y su hermana gemela Gyda en una síntesis sumamente sensual. El suyo es un mundo nunca descubierto hasta ahora, un entorno de misterio, fragilidad y fantasía que los ha convertido en los nuevos niños mimados de la crítica más exigente. «Nuestra música es abierta. Trabajamos de forma muy intuitiva y hacemos canciones para estimular la imaginación del oyente». La voz de Kristin se arrastra tímida y entrecortada, como la psicofonía de un duende. «Todas las interpretaciones son plausibles, ya que componemos de modo casi automático, sin intencionalidades claras».

Parte de la magia del CD puede atribuirse a su grabación, realizada en el faro de un islote al que sólo se podía acceder por barco o helicóptero, «un lugar en el noroeste desde el que a veces se puede ver la costa de Groenlandia». Kristin habla desde Berlín, donde se ha mudado con su novio y compañero de grupo Orvar Smárason (24 años). Se enamoraron de la ciudad tras conocer a Thomas Morr (para cuyo sello grabaron el disco de remezclas Please Smile My Nose Bleed el año pasado). La cantante y multiinstrumentista explica que «es muy común entre los jóvenes irse al extranjero para independizarse, ya que en Reykjavik los alquileres son carísimos». De hecho, los otros dos miembros de la banda, Gyda y Gunnar Örn Tynes (23 años), aún viven con sus padres.

Aunque un mito local dice que los maromos les echaron el ojo a las gemelas un día que éstas actuaban en un local haciendo versiones de los Pixies, la historia es otra: «Nos conocimos hace cuatro años en la escuela. Nosotras estábamos en el grupo de teatro e íbamos a representar una obra titulada La ópera de la naturaleza. Nos juntamos para hacer la música».

En aquel momento, múm ya funcionaba como dúo de orientación puramente electrónica. La llegada de Gyda y Kristin, de formación clásica, ayudó a definir un sonido que eclosionaría en su debut, Yesterday Was Dramatic, Today Is OK (2000), para muchos, el hallazgo que inspiró el Vespertine de Björk. «No creo que la hayamos influido directamente —replica Kristin—. Quizás ella estaba explorando en la misma escena que nosotros y eso nos haya marcado a ambos». ¿Indietrónica? «Es algo de lo que sólo habláis los periodistas y no sé muy bien a qué os referís. Es como cuando decís que nos han influido cosas que ni siquiera hemos escuchado».

Defendámonos: es evidente la conexión de los islandeses con Morr Music, pero también que múm expande su universo de referencias gracias a las numerosas colaboraciones con artistas de su país: «Estamos muy relacionados con el colectivo Kitchenmotors (presente en el último Sónar), con el que vamos a realizar una ópera». A ello se suman trabajos con el ballet Kippa y los escritores Andri Snaer Magnason y Sjón (letrista habitual de Björk y Sugarcubes) o remezclas para Sigur Rós y Emiliana Torrini, aunque su proyecto más ambicioso ha sido la banda sonora que acaban de componer para la proyección del clásico El acorazado Potemkin (de 1925), a la que acompañarán en vivo en el Icelandic Film Museum: «La partitura original es de Shostakovich y eso nos asustaba, pero espero que nuestra contribución sea buena».

Como última curiosidad, señalar que Gyda y Kristin ocupan la portada de Fold Your Hands..., el penúltimo álbum de Belle And Sebastian. «Fue muy extraño. Estábamos de paso en Glasgow y Stuart Murdoch nos preguntó si nos podía hacer una foto como favor personal o algo así.

A «FINALLY WE ARE NO ONE» ya a la ventahora tenemos más cuidado con esas cosas».



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